CA
Entorno bancario

Entorno bancario

Tipos de interés negativos, presión regulatoria y digitalización

El sector bancario europeo ha tenido que afrontar el negocio inmerso en un contexto de tipos de interés bajos que comprimen sus márgenes de intereses. Además, la alta presión regulatoria en términos de requerimientos de capital, de ratios de liquidez, de protección a inversores, de buen gobierno, de prevención y blanqueo de capitales, de servicios de pago y de gestión de riesgo, y la amenaza de nuevas tendencias en el consumo de servicios financieros obligan a la industria a reinventarse con el objetivo de generar la rentabilidad deseada. 

Estamos ante una gran transformación tecnológica en la actividad bancaria, en la que factores como la conectividad permanente y la multiplicidad de dispositivos afectan al modo en el que se prestan los servicios financieros. La entrada en escena de las entidades llamadas fintech predice un desafío que obligará a cambiar la estrategia de comunicación del sector con sus clientes, pero, a la vez, supone una oportunidad que derivará en mejoras operativas constantes.

Continúa la preocupación por los activos improductivos 

El otro gran reto al que hace frente la banca europea es el elevado volumen de activos improductivos –NPL, non performing loans en inglés-, que aún hoy lastran la rentabilidad de las entidades. Prueba de ello es que dicha cuestión sigue siendo una de las principales preocupaciones de los organismos supervisores. Así, como se puede observar en el mapa de riesgos que figura a continuación, el BCE identifica dicho riesgo como uno de los que mayor probabilidad de ocurrencia y mayor impacto registra.

Fácil acceso a la financiación y acumulación del ahorro en cuentas corrientes

En España, las principales partidas de balance mantenían su reciente tendencia. En el pasivo minorista, se sigue produciendo un trasvase desde los depósitos a plazo (-29% en 2017) hacia las cuentas a la vista/ahorro (+14% en 2017). El tipo de interés medio en las operaciones a plazo se sitúa en niveles inferiores al 0,20%, lo que ha generado un ahorro del coste de pasivo al sector de unos 1.000 millones de euros en 2017. A partir de aquí, el margen de descenso del coste minorista se reduce. Entorno de fácil acceso a la financiación mayorista, con primas de riesgo de crédito a la baja durante todo el año.


Crecimiento del nuevo crédito, pero contracción de balances

En relación con la inversión crediticia, se observa una leve contracción neta en el crédito al sector privado residente (-1,7% en interanual). La concesión a hogares, excluyendo refinanciaciones, crece a tasa de doble dígito, superando el crecimiento del ejercicio anterior en consumo, derivado de la búsqueda de rentabilidad. La nueva concesión a pymes también se incrementa evidenciando el buen comportamiento de este segmento, mientras que la cifra de operaciones a grandes empresas se mantiene estable respecto al año pasado. Nueva mejora evidente en la calidad del activo, que un año más empuja a la baja el monto del saldo de dudosos, provocando que la tasa de morosidad del sector disminuya hasta una cifra cercana al 8,20% (desde una ratio algo superior al 9% en 2016).

Por la parte de las carteras de renta fija, se registra una nueva reducción de su tamaño total (-12%) en la medida que las entidades han ido deshaciendo posiciones para generar plusvalía y por el menor atractivo de esta clase de activos por la situación de tipos de interés negativos o muy bajos.

Contracción del margen de intereses cercana al punto de inflexión

El margen de intereses del sector bancario español, excluyendo las cifras del Banco Popular, previsiblemente cerrará el ejercicio 2017 en unos 22.200 millones de euros, un 1,5% inferior al año anterior. Mientras, se espera que este año sirva de punto de inflexión en el margen bruto, con un aumento de la cifra global de casi un 1% gracias al buen comportamiento de las comisiones netas que compensarán la caída del resultado de operaciones financieras.

Evolución a la baja de los gastos y mejora de la rentabilidad

Los gastos de explotación caerán algo más del 3% por los ajustes de capacidad, las iniciativas de mejora de eficiencia y los cambios estructurales. En relación con el coste del riesgo, se aprecia una nueva evolución positiva de las provisiones y las pérdidas por deterioro de activos.

Con todo, el resultado neto total agregado del sector se acercará a los 12.300 millones de euros, cifra que generaría un ROE medio aproximado del 6%.


Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración en nuestra Política de cookies. Aceptar